![]() |
| Lóez, Díaz, Domínguez y Sigali parecen buscar el el field las explicaciones de un empate con sabor a nada |
No fue el arranque mas felíz para el campeón argentino. Su debut liguero se vio aguado no solamente por la lluvia caída sobre el Presidente Juan Domingo Perón sino también por la pálida performance que desarrollaron, los conducidos por "Chacho" Coudet, en el match ante los santafesinos de Unión.
Toda la expectativa estaba centrada en ver al último ganador de la Superliga en acción y llevarse una diferencia ante un elenco "tatengue" que llegó a Avellaneda para hacer "lo que podía" frente al poderío individual, colectivo e institucional de Racing. Pero el balance final no solamente no mostró la mejor cara sino que además arrojó una mueca de preocupación de cara al futuro.
Ya ante Boca Unidos (Corrientes) en la soprendente eliminación los dirigidos por Coudet volvieron a dejar evidenciados viejos "vicios" de tenencia intrascendente del balón y escases de profundidad con real peligro para la valla rival.
El juego racinguista se hace repetitivo y, por ende, previsible y hasta aburrido en algunos pasajes. Un monopolio de la pelota que termina siempre en el recurso del pase abierto a la trepada de Pillud (que volvió a caer en la reiterada maniobra en la que otrora reincidía Saravia, antes de su partida al futbol luso) para que este arroje centros que en escasas ocasiones terminan en jugadas que aporten zozobras serias al golero contrario.
Solo en una ocasión uno de esos envíos fue bajado por Lisandro López para la entrada arrolladora de Cristaldo y para que este dilapide, por escasos centímetros, la propicia situación de gol desviando su shot.
Esa fue la única jugada de serio riesgo para el marco defendido por Moyano. Lo que posteriormente se vio fue una salvada providencial en el arco de Arias, que terminó con un disparo en el poste izquierdo del guardavalla argentino - chileno y alguna situación cercana al peligro pero generada por el conjunto de la capital de Santa Fe.
El segundo tiempo no mostró un panorama diferente. Hasta Unión se acercó con serio riesgo y no pudo capitalizar esas fortuitas chances. Los albirrojos continuaron cerrados con nueve hombres en posición defensiva y Racing impotente para desenmarañar ese doble vallado humano construído únicamente para aguantar el empate.
Sólo sobre el epílogo del encuentro y luego de la entrada de Montoya Racing logró un poco mas de juego dinámico (muy poco mas pero suficiente para mostrar algo diferente) que le permitió tener chances favorables, incluso la mas clara del partido cuando Cvitanich, en una maniobra impropia de su talento y exqusitez para definir, desperdició un mano a mano con Moyano definiendo para que el esférico "explotara" en el pecho del "uno" contrincante.
En resumidas cuentas: Una vez mas poco y nada de Racing que va desfigurandose en el juego, que pierde sorpresa y pasa a ser un equipo aburrido y previsible que ya no sorprende a nadie y que, además, comienza a ser sencillo, para sus rivales, neutralizarlo; Le ofrecen cerrados planteos y no puede encontrar respuestas fustolísticas para solucionar esos problemas.
Para destacar el primer tiempo de Pillud que pese a ser una alternativa saturada de uso, terminó mostrando lo mas interesante de un Racing que se destiñe partido a partido.
Juan Imperial

No hay comentarios:
Publicar un comentario